18/06/2019

Generadores de nitrógeno

Nuestros generadores de Nitrógeno están diseñados para producir N2 de alta pureza a partir del aire comprimido, lo que permite la disponibilidad continua del gas a un costo altamente competitivo en comparación con las fuentes alternativas, tales como los cilindros de alta presión o tanques criogénicos.

La calidad de nuestros recursos humanos y equipo de colaboradores de investigación y desarrollo, constituido por ingenieros especializados, además de nuestra experiencia de más de 40 años en el tratamiento del aire comprimido, son la base del éxito de los proyectos en los que estamos involucrados, tanto en proyectos generalizados paras grandes industrias como en soluciones desarrolladas a medida de las necesidades de nuestros clientes.

 

Aplicaciones:

Procesamiento y envasado de comestibles, Fabricación placas electrónicas, Corte por láser, Soldadura de reflujo y selectivas, Laboratorios farmacéuticos, Llenado de neumáticos para camiones y automóviles, Tratamientos de calor, Soldaduras, Hospitales, Plantas químicas, Propulsión de herramientas, Presurización de tanques y/o tuberías, Inertización de gas, Transporte de mercadería perecedera, Bodegas, Almazaras de aceite, Aeronaves, Tanques de combustibles, etc.

 

Beneficios:

Ahorro económico: Es la propia empresa quien genera el gas Nitrógeno, de acuerdo a su necesidad.

Rápida amortización: Payback de 18 meses de promedio.

Bajo Coste operativo: Solo gastos del generador de aire comprimido.  No hay cargas de alquiler de los depósitos, ni contratos a largo plazo, ni tampoco subidas de precio dependientes del suministrador.

Totalmente automático: Producción de N2 “on demand”.

Conveniente: Fácil de instalar y de mantener. Abastecimiento de N2 ilimitado. Disponibilidad continua (24 horas al día, 7 días a la semana), eliminando el riesgo potencial de avería de producción por falta de gas.

 

Cómo funciona

Compresión y acondicionamiento del aire de alimentación:  El aire ambiental (de entrada) es comprimido por un compresor de aire, secado finalmente por un secador frigorífico (o de adsorción, depende de la calidad del aire que se desea obtener) y filtrado antes de entrar a los tubos del proceso.

Presurización y adsorción: El aire tratado es pasado hacia un recipiente lleno con Carbón Molecular (CMS) en donde el oxígeno es adsorbido preferencialmente en los poros del CMS de manera que el nitrógeno con pureza ajustable (bajando hasta un contenido de O2 residual de 50 ppm) permanezca en la corriente de gas. Antes de que la capacidad de adsorción del CMS sea utilizada por completo, el proceso de separación de nitrógeno es interrumpido y se inicia el cambio de los tubos adsorbentes.

Desorpción: El CMS saturado es regenerado (por ejemplo, los gases absorbidos son liberados) por medio de la reducción de presión por debajo de la del paso de adsorción. Esto se logra con un sencillo sistema de liberación de presión. La corriente de desecho resultante es ventilada hacia la atmósfera. El adsorbente regenerado puede ahora ser usado nuevamente para la generación de nitrógeno.

El aire comprimido entra en una de los lechos de tamiz molecular (Tamiz Molecular de Carbono – CMS). Las moléculas de oxigeno más pequeñas son absorbidas por el CSM, quedando atrapadas en el tamiz, las moléculas más grandes de nitrógeno pasan y son almacenadas en el tanque de nitrógeno.

Antes de que ocurra la saturación, el aire comprimido pasa al segundo lecho, mientras el primero libera el oxígeno a la atmosfera regenerándose, y así sucesivamente generando un caudal de nitrógeno constante.

Receptor de Nitrógeno: La adsorción y desorpción tiene lugar alternamente en intervalos de tiempo iguales. Esto significa que la generación continua de nitrógeno puede lograrse con dos adsorbentes, uno que sea encendido en adsorción y otro en regeneración. El flujo constante y pureza del producto son asegurados por un tubo protector de producto conectado que almacena nitrógeno a purezas de hasta un 99.995% y presiones de hasta 7.5 bar.